lunes, 25 de mayo de 2009

Mi confrontación con la docencia

Estoy convencida de que en ocasiones no descubrimos nosotros nuestra profesión, ella nos descubre a nosotros.
¡Hola compañeros! ¿Cómo están todos? En este breve relato les contaré como llegue a la docencia.

Mi profesión es Licenciado en Administración de Empresas porque yo así lo elegí. Trabaje aproximadamente tres años en la iniciativa pública y privada en actividades acordes a ella, en el tercer año me case e inmediatamente me embarace, casi posteriormente me quede sin trabajo. Fue entonces cuando un conocido me comento que había oportunidad de laborar en un CBTiS en Tarimoro, Gto. , cerca de mi ciudad natal, Salvatierra; pensé que era un trabajo adecuado pues ya tenía a mi primera hija: Abril, y que me permitiría trabajar y obtener un ingreso y no desatender a mi hija.

Al principio fue bastante difícil pues no tenía conocimientos pedagógicos y tampoco experiencia; además de que trabajar con adolescentes no es nada sencillo. No puedo negar que en algunas ocasiones fue incluso frustrante pues consideraba que había fracasado en ni profesión y que además no era buena maestra.

Sin embargo con el paso del tiempo adquirí experiencia en la práctica docente y mi frustración disminuyó considerablemente, después también tome algunos cursos, talleres y diplomados que me proporcionaron algunas herramientas y estrategias que mejoraron mi actividad docente. Esto me dio seguridad en mi misma y en mi labor.

Ahora puedo decir que la docencia me ha dado muchas satisfacciones, pues algunos de mis estudiantes han manifestado que mi labor los ha impactado de alguna forma en su vida, ya sea que eligieron la misma profesión que tengo o en alguna área afín por mi o porque les agrada de mi forma de trabajo y desean que siga siendo su maestra. Algunas veces también me han regalado tarjetas o detalles en los que escriben sentimientos diversos hacía mi persona, lo cual es muy gratificante y es cuando concluyó que la vocación me descubrió a mí.

No puedo negar que todavía existen momentos complicadas sobretodo con estudiantes hombres con los cuales no he podido comunicarme adecuadamente, pero afortunadamente con apoyo de los orientadores o psicólogos han sido solucionados exitosamente y sin mayor trascendencia.

Han venido nuevas asignaturas, nuevos programas, reformas educativas, cambios, adiciones de responsabilidades y sigo adelante, cada vez más convencida de esta es mi verdadera vocación y que el tiempo pone todo en su lugar.

Termino con una frase que alguna vez leí o escuche que dice:

“La calidad de vida, depende de la calidad de actitud”.

Considero que esta se puede aplicar a todos los ámbitos de nuestra vida, por ejemplo el trabajo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario